11-12-14 PUEDO INFORMA Nota Estatal de PUEDO Prostituir la democracia El pasado 4 de diciembre han tenido lugar las X Elecciones internas en la ONCE. Su resultado es un fiel reflejo de la situación antidemocrática que padece la institución. Solo dos grupos concurrieron en este proceso y, además, en un plano de desigualdad totalmente aberrante. Así, mientras Unidad Progresista (UP) comparecía en las 17 comunidades autónomas, Alternativa Social (AS) únicamente participaba en 4 territorios. Los datos cuantitativos todavía son más determinantes: UP obtuvo 39.096 votos y AS 1.614. Y en representación efectiva, UP consiguió los 111 consejeros territoriales en liza y los 11 consejeros generales a designar para el órgano de gobierno. Por primera vez, UP acapara el 100% de la representatividad a nivel territorial y estatal. Por tanto, más que hablar de Elecciones en sentido estricto habría que referirse a un paseo triunfal del grupo que gobierna en la entidad desde hace 28 años. Pero sería completamente frívolo quedarnos en las cifras al abordar las Elecciones internas de la ONCE. La cuestión de fondo es el sistema de dominación implantado paso a paso por UP en esos años de gobierno. Se utilizó la bonanza económica de los ochenta para construir una red clientelar política y sindical inamovible, que logró eliminar la igualdad de oportunidades en su seno y, con ello, la desaparición de un pluralismo real y de la democracia interna como modelo, a pesar de que sus Estatutos nunca han dejado de recogerla como principio fundante y aún hoy lo mantienen sin rubor. Esta premisa debiera haber favorecido hace tiempo una actuación objetiva desde la tutela del Estado para exigir una aplicación coherente del mandato estatutario y de la propia orientación constitucional respecto al funcionamiento democrático de las instituciones de nuestro país, máxime cuando se hallan, como es el caso de la ONCE, bajo el protectorado del mismo Estado. Mas no, esto hubiera sido posible en aquellos momentos en que el Gobierno tenía capacidad de control real sobre la Organización. Hoy, en cambio, la entidad tutelada tiene más poder político que el Ministerio responsable y ello invierte la realidad de una manera bochornosa. Desde PUEDO no hemos querido participar en la bufonada electoral, no porque no tengamos deseos de influir en la vida institucional, sino por conocer nítidamente el espacio político interno y saber que la falta de garantías democráticas en los procesos y en la realidad cotidiana de la entidad es un pozo sin fondo para los abusos y las irregularidades, con lo que esas Elecciones son un simulacro democrático inadmisible. Hemos intentado, no obstante, remover el sistema y tratado de dar un giro a los procesos electorales. El Informe encargado a la Universidad Carlos III y la Propuesta Básica presentada ante el Ministerio y el Consejo General de la ONCE contenían elementos clave para transformar el panorama electoral, pero por eso mismo tuvieron muy escasa audiencia. En el caso del Gobierno, porque es incapaz de fijar directrices a una institución tan poderosa y que les resulta muy cómoda para silenciar problemas como el de la discapacidad y, además, les brinda a los políticos fieles un salvavidas muy apetitoso para futuros tiempos difíciles. En el supuesto de la ONCE, porque no van a mover ficha jamás, mientras se les consienta, de esta posición de poder feudal de que disfrutan con emolumentos descomunales y opacos, y con toda la libertad de decisión en sus manos para sostener su tupida red de intereses personales y grupales. Incluso cuando algún grupo político como la Izquierda Plural propuso en sede parlamentaria una modificación de la norma electoral, en base al Informe de referencia y a la experiencia de procesos anteriores, fue vituperada y acusada de intervencionismo justamente por los grupos más beneficiarios de esa puerta giratoria ofrecida por la ONCE, especialmente a PSOE y PP para garantizarse su apoyo incondicional e irresponsable. Pero el trasfondo de los comicios, con estar todo cantado, todavía ha dado pruebas de un monolitismo feroz que pasa ya de ser una expresión de visceralidad electoral para convertirse en una obsesión por el monopolio del poder y por la implantación de un régimen personalista y de “familia política” perverso y peligroso para el colectivo. No solo fueron desoídas las propuestas razonables de PUEDO que llevaron a la no concurrencia al grupo verdaderamente crítico y opositor, lo que de por sí ya implicaba una devaluación consistente del proceso electoral, sino que se ha utilizado la maquinaria del aparato para acaparar las juntas electorales central y periféricas con cargos de libre designación cuya fidelidad fuera incuestionable. Todo un espectáculo de exhibicionismo gratuito y profundamente inmoral. Si se observa el voto por correo, que se nos anunciaba como mucho más garantista, nuevamente una Instrucción de la JEC abría todas las posibilidades al fraude, de hecho, y sin disponer de mecanismos de control alguno, hemos conocido, por ejemplo, casos como el de Vitoria, a cuya mesa electoral se enviaron correlativamente por una sola persona desde Bilbao, sede de la Territorial, 93 votos por correo. O el de Pontevedra, donde votó por correo una persona en estado vegetal desde hace 26 años. Por eso no es de extrañar que en demarcaciones como Madrid, sin ser significativa la dispersión geográfica, la modalidad de voto por correo haya alcanzado el 30 por ciento de votantes. Las persistentes llamadas a domicilios antes y después de las votaciones, incluso el envío de papeletas del grupo mayoritario con los paquetes de cupones en algunas circunscripciones, dibujan un panorama ‘a la guineana’ francamente desolador en la Europa democrática. Y para mayor abundamiento, irrumpe en pleno proceso electoral la marca ILUNION, que agrupa a todas las empresas sociales de la ONCE y su Fundación. Sus presentaciones públicas rimbombantes y su acto central el 18 de noviembre en el CDC de Madrid, con la Ministra Báñez de comparsa, supuso un gesto grosero e insultante para la sensibilidad democrática de nuestro colectivo. Además, la inauguración de la cafetería en la calle Prim, el agasajo a los mayores y los regalos de campaña (esta vez una manta -símbolo de la necesidad de resguardarse de los malos y gélidos vientos que afectan ya a la institución). Esta prostitución de la democracia es algo más que anecdótica y requiere respuestas más contundentes hacia el futuro. Acaba de tomar posesión un nuevo Ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso Aralegui, que a su vez, es el Presidente del Consejo de Protectorado de la ONCE, un hombre de fuerte perfil político y ejecutivo. ¿Será capaz de hincarle el diente a esta situación de descontrol y de falta de horizontes? Es muy difícil, pero nunca perdemos la esperanza de que alguien se quiera enterar de lo que ocurre y asuma de verdad su responsabilidad política. Entre tanto, algunos compañeros y compañeras ya han empezado a reaccionar: UP ha perdido 2 mil votos, a pesar del aumento de afiliados en el censo electoral; la participación ha bajado unos 5 puntos en relación con las dos últimas elecciones; la soledad de UP en los órganos les produce temor y la esconden cuanto pueden. Hasta utilizan el término de la 2ª fuerza más votada al referirse a AS, para ocultar que no hay ninguna más; el desglose de los resultados es inédito y resulta imposible hacer comparaciones por territorios. Por algo será. Para concluir, PUEDO planteará denuncia concreta sobre los abusos electorales detectados; ha presentado Queja ante la Defensora del Pueblo por la carencia de tutela por parte de la Administración, y sobre todo, va a exigir al nuevo Ministro una actuación consecuente con la aberración de los datos electorales y la falta de diligencia de sus predecesores respecto a esta burla de la democracia y al hecho incontrovertible de que las elecciones de la ONCE las decide el voto cautivo, es decir aquel al que nadie accede salvo el grupo dominante. Estos resultados electorales debieran ratificar que el modelo de representación actual está completamente agotado. Tal como señaló PUEDO en su propuesta de ‘Puntos Básicos para un Proyecto de Futuro para la ONCE’, hay que abrir un proceso de reforma inaplazable que permita recuperar las esencias de una entidad aún insustituible en el tejido social de nuestro país. La Comisión Ejecutiva Estatal de PUEDO ASOCIACIÓN ‘PUEDO’ DE LA ONCE Calle Prim 3, 4ª planta, despacho 422, 28004, Madrid Teléfonos: 910174540 y 915325000 extensión 122075 Correo electrónico: puedoestatal@gmail.com Página web: www.puedo.org Para volver al menú, pulsar: alt + flecha izquierda