2-7-15 // PUEDO INFORMA Nota Estatal de PUEDO                                                ¡Nos queda la palabra! Recogiendo el viejo símil poético del gran Blas de Otero, una de las voces más dignas e incisivas del siglo XX en nuestro país, Testigo y profeta en la resistencia democrática, nos atrevemos hoy a esgrimir la fuerza de la palabra como el recurso más primario de la humanidad doliente para defender sus causas justas y su demanda de ser oídos. La Ejecutiva Estatal de PUEDO, en su reunión del pasado 27 de junio, hizo la siguiente valoración y propuesta:  “Nos hallamos en un trance difícil. Rotas la comunicación y el diálogo por completo, hacemos un balance muy negativo del primer semestre del nuevo mandato de UP al frente de la dirección de la Organización: la incapacidad para el diálogo, de consecuencias perversas para todos; la eliminación de los críticos del espacio ONCE, como muestra de intolerancia absoluta; el endurecimiento de las condiciones socio-laborales de los trabajadores más débiles, como prueba de un criterio economicista y antisocial impropio de la entidad; la despreocupación de las personas, como modo de desviación de sus fines sociales; y una insensibilidad social palmaria que se aleja totalmente del sentir de su colectivo. Además, el actual contexto político preelectoral del país ofrece muy pocas posibilidades de evolución: la complicidad con la Dirección del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y del Gobierno del PP en su conjunto hacen inviables aquí y ahora los cambios necesarios en la institución; el amparo del bipartidismo, aún existente, refuerza esa perspectiva negativa; los grupos emergentes desconocen todavía la realidad de la ONCE y son una incógnita para el futuro de su transformación. Pero sin duda, tenemos una esperanza moderada en su papel para generar cambios profundos. Por ello, el trabajo asociativo de PUEDO en esta etapa ha velado por el mantenimiento de la mecha crítica frente al duro acontecer institucional. Contamos con una propuesta alternativa clara a la política de UP, mediante nuestro Decálogo de Puntos Básicos para un nuevo proyecto de futuro para la ONCE, que presentamos el día 2 de diciembre pasado en el cierre de nuestra campaña para-electoral. Pero el desalojo de nuestro local en la sede territorial de Madrid realizado con efectos de pasado 6 de abril ha abierto una brecha definitiva en nuestro posicionamiento interno y externo. Hemos dado respuesta jurídica al desalojo con un recurso de alzada ante el Protectorado, que se ha declarado incompetente para resolverlo, haciendo una interpretación restrictiva del Real Decreto vigente. Hemos enviado una carta explicativa de la situación política institucional al Ministro Alonso, que no se ha dignado en responder. Entre tanto, hemos continuado con nuestra actividad cultural, ahora muy condicionada por la nueva política de la ONCE de exigir el pago de un canon elevado por utilizar sus instalaciones para ese fin. Esto nos ha obligado a presentar nuestra Memoria Cultural 2011/2015 fuera del entorno de la entidad, pero ha quedado demostrado con datos contrastados el excelente uso que PUEDO hizo de su presencia en el espacio interno, ofreciendo un cúmulo de actividades variadas, de calidad y de gran actualidad a todo el colectivo de la ONCE, sin discriminación alguna. Pero la obcecación caciquil de los dirigentes de UP ha desbaratado toda convivencia. Por tanto, al final PUEDO se ha visto encaminado a la única respuesta posible, la acción reivindicativa: desde el 12 de mayo se ha implantado la mesa informativa ante la sede territorial con turnos periódicos de presencia activa para distribuir notas y atender consultas; se han efectuado diversos repartos de información en los centros de la ONCE en Madrid; y se han celebrado concentraciones de protesta ante la Delegación Territorial y ante el Ministerio, en la secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, sede del Consejo de protectorado. La última el pasado 18 de junio, en que se produjeron incidentes indeseables, que denunciamos con rotundidad, debidos fundamentalmente a la incontinencia de escaso tacto y menor adecuación a sus funciones públicas del jefe de seguridad de dicha Secretaría, extremos que PUEDO ha puesto de manifiesto ante el Ministerio. Concluye pues este curso político con un grado de tensión y de confrontación abierta en lo político y en lo social que tanto la Administración como la propia Dirección de la ONCE deben valorar con serenidad y sensibilidad, como responsables de una situación nefasta. Ya en la reunión producida el pasado 26 de septiembre de 2014 en el Consejo general para analizar la Normativa Electoral, indicamos a nuestros interlocutores que PUEDO, al margen de su concurrencia o no a las Elecciones, deseaba mantener un diálogo institucional para cuestiones de fondo sobre el funcionamiento de la entidad y que esperábamos una actitud positiva de la Dirección en tal sentido, por resultar de interés general. Es evidente que desde el comienzo de la nueva legislatura nunca fuimos convocados a ese diálogo. Pero pensamos que ha llegado el momento. Sabemos que las condiciones son negativas y lo asumimos. No hacemos renuncia de ninguna de nuestras demandas, pero no ponemos obstáculos para iniciar el diálogo. Es una oferta sincera y clara. Todo se puede hablar sin que nadie pierda su dignidad ni su papel propio. Las grandes distancias, que las hay, solo se pueden recorrer en común. Esta tesis no nos va a paralizar, pero le damos la máxima prioridad social y democrática. En cualquier caso, PUEDO quiere seguir activo a todos los niveles, especialmente con las mesas informativas, que han sido muy eficaces,  y dedicaremos nuestros esfuerzos al impulso del Foro por el Empleo y la Emancipación Social que en el entorno del 7 de octubre, Día Internacional por el Trabajo Decente, convocará su primer Plenario y otras actividades conexas. Se trata de un espacio necesario para afrontar en común un problema creciente y estratégico para la calidad de vida y la integración social de nuestro colectivo y, muy especialmente del sector de jóvenes afiliados que encuentran cada día mayores dificultades para su incorporación laboral. Llevaremos a cabo una campaña contra el Plan ONCERCA por entender que incurre en ilegalidad en un terreno tan sensible como la protección de datos y se usa además para fines netamente partidistas con vistas a la política interna de la ONCE.     Sin embargo, aún confiamos en el valor de la palabra como instrumento de comunicación y de expresión veraz de las personas y los grupos sociales. Blas de Otero lo cantaba con claridad meridiana: “si abrí los ojos para ver el rostro puro y terrible de mi patria, si abrí los labios hasta desgarrármelos, me queda la palabra”. La ONCE  está en una situación complicada. Todas y todos queremos que recupere plenamente su papel social. Pero también queremos convivir en libertad en su seno. Por eso nos gustaría que ante los muy probables cambios en el país, el proceso nos encontrara en diálogo interno y esto facilitara los cambios indispensables sin traumas ni ventajismos. Pero algo tendrá que cambiar antes para que esto sea una realidad: avanzar en la transparencia, respetar la diversidad, reconocer la igualdad de oportunidades y ser solidarios. No son condiciones previas, son criterios propuestos para cumplir objetivos importantes. Si la ONCE no cambia, nos la cambiarán. Entre todos, la tarea será mucho más fructífera. Volveremos en septiembre con la mano tendida y la esperanza firme. Creemos que merece la pena que alguien se lo tome en serio.                                                  La Comisión Ejecutiva Estatal   Para volver al menú, pulsar: alt + flecha izquierda