Nota estatal de PUEDO 26-3-15 PUEDO INFORMA  Nota Estatal de PUEDO   ¡La finca es mía!              La vieja frase de Manuel Fraga cuando desde el Ministerio del Interior del Gobierno Arias trataba de marcar posición de dominio sobre la ciudadanía y la clase trabajadora en lucha por la democracia: "la calle es mía", se hace hoy patente en la ONCE, pero, si cabe, todavía  con menos razón objetiva que el político conservador.              En todo caso, Fraga gestionaba el orden público en medio de una significativa tensión política en un país en profundo cambio histórico. Los dirigentes de la ONCE, en cambio, lo tienen todo en sus manos. Acumulan el poder interno sin ninguna limitación ni obstáculo, y sin embargo, necesitan no sólo afirmar, como Fraga, sino palpar y exhibir que la "finca  ONCE" es suya y de nadie más.              No basta que estén solos en los 17 consejos territoriales, con sus 111 miembros de UP y en el Consejo General con sus 11 vocalías, ejerciendo por primera vez en la historia de la ONCE  toda la representatividad institucional, territorial y estatal, sino que precisan que no exista nadie que pueda suponer una voz crítica y ofrecer un mensaje diferente y alternativo.              Aprovechando su mayoría total en el órgano de gobierno, colaron una cláusula infame en la Convocatoria Electoral: no ceder locales a las agrupaciones que no obtuvieran representación en cada territorio. Como nadie la consiguió, salvo UP, se quedan solos  y para siempre, pues… ¿quién va a ganar apoyos sin contar siquiera con un espacio interno para relacionarse con el colectivo?. Pero con PUEDO la cosa aún es más sangrante: aunque no somos agrupación electoral (pues no nos presentamos), se nos aplica igual la medida, a diferencia de otras asociaciones internas que, lógicamente, no son expulsadas del ámbito interno de la entidad, a pesar de la labor cultural ingente que durante los últimos cuatro años ha realizado PUEDO, como fielmente recoge nuestra Memoria, presentada el pasado día 14 de marzo.              En definitiva, se nos ha notificado que, a más tardar el día 6 de abril próximo, debemos abandonar el local que tenemos cedido en la sede territorial de Madrid.              A pesar de que hemos pedido prórroga por razones funcionales y también para dar lugar a las convenientes gestiones para evitar una decisión tan injusta y dañina, no se nos ha admitido y se nos reitera que el 6 de abril es la fecha límite de uso del despacho 422 de la Delegación Territorial de Madrid.               Por supuesto que PUEDO  no acepta esta medida y que va a luchar contra ella con todos los medios legales y legítimos a su alcance.              Partimos del hecho de que la infrautilización de espacios en ese centro es evidente y alarmante, lo cual da aún más gravedad a la decisión. En una institución en que justamente lo que hace falta es fomentar el pluralismo y la participación democrática para superar el monolitismo y la dominación reinante, se elimina todo rastro de diversidad de opinión y de pensamiento para que el inmovilismo se eternice. Es algo que contradice en lo más profundo nuestro Estado de derecho y nuestros principios constitucionales.  En este contexto, PUEDO ha recurrido en alzada la orden de desalojo de su local social ante el Consejo de Protectorado de la ONCE, en el que el Gobierno ostenta la mayoría, y ha solicitado la suspensión cautelar del desalojo hasta que se resuelva dicho Recurso.              No sabemos la suerte que correrá nuestra impugnación de este acto antidemocrático, pero hemos comunicado al ministro Alonso lo insostenible de esta situación y, por encima del hecho concreto del local y del uso gratuito de las instalaciones para nuestras actividades (las cuales también se nos cederían solamente mediante pago de un canon desorbitado, 900 euros por actividad), es urgente que se ponga coto a una forma de actuar unilateral y ventajista que divide a nuestro colectivo y crea un estado de excepción insoportable para una parte genuina y fiel a la trayectoria de la Organización.              Si nuestros esfuerzos de reivindicación no prosperan razonablemente, será conveniente que todas y todos colaboréis en el futuro inmediato en defender la democracia y la participación colectiva. Os convocaremos oportunamente para reivindicar la libertad y la igualdad de derechos de toda la afiliación a la ONCE y que no se excluya a nadie de unas instalaciones que son de todo el colectivo.              Quizá esta vuelta de tuerca sobre la democracia interna se debe a un miedo escénico al cambio político que se avecina en nuestro país, pero parece que lo más lógico sería favorecer la cohesión interna de manera democrática, en vez de intentar acallar la crítica y el pluralismo.              Si no se rectifica a tiempo esta deriva visceral, solo se cosechará indignación y ruptura: un absoluto sinsentido para el devenir de la ONCE.   Para volver al menú pulsar: alt + flecha izquierda